tipos de concurso de acreedores

Tipos de concurso de acreedores

Desde Ramis Abogados nos preocupamos de que nuestros clientes conozcan cómo puede verse iniciado un procedimiento concursal, puesto que no solo depende de la voluntad del deudor, sino que, en ocasiones, también de los acreedores y los socios.

Ya se ha expuesto en anteriores artículos en qué consiste el procedimiento de concurso de acreedores (¿qué efectos tiene la declaración del concurso para los créditos del deudor?), así como sus características y algunas de sus peculiaridades.

A modo de recordatorio, es importante destacar que el concurso de acreedores es el procedimiento que se utiliza para tratar de solventar situaciones de insolvencia, sea actual o inminente, es decir, cuando una empresa, un empresario o una persona física no empresaria no puede (o prevé que no podrá) hacer frente al pago de sus acreedores.

La distinción entre los tipos de concurso la establece el artículo 3.1 de la Ley Concursal. En él, se expone que podrán solicitar la declaración del concurso el deudor, cualquiera de los acreedores y los socios.

Teniendo claro lo anterior, pasemos a exponer cuales son los dos tipos de concursos de acreedores, en función de si lo solicita o no el propio deudor:

  • Concurso de acreedores voluntario:

Nos encontraremos con un concurso de acreedores voluntario cuando sea la propia empresa, empresario o persona física la que solicita la entrada en concurso.

Es decir, será concurso voluntario aquel procedimiento que se inicie tras la solicitud del deudor, que pasará a ser concursado.

La forma de iniciar el concurso voluntario se regula en el Capítulo III de la Ley Concursal. El precitado capítulo se divide en varias secciones, las cuales pasamos a explicar de forma sucinta:

  • La sección primera (art.5) regula el deber de la solicitud de concurso que tendrá el deudor dentro de los dos meses siguientes al momento en que conoció (o debió conocer) el estado de insolvencia.
  • La sección segunda (arts. 6 a 9) estipula cómo debe ser la solicitud del deudor:
    • El artículo 6 establece que el deudor deberá detallar y acreditar documentalmente su estado de insolvencia, ya sea actual o inminente y que esa solicitud inicial deberá ir firmada por abogado y procurador.
    • El artículo 7 estipula cuales son los documentos que deberá acompañar el deudor con la solicitud: i) una memoria en la cual se exprese la actividad que desempeña, los establecimientos de los que sea titular, las causas de insolvencia y las consideraciones sobre una posible viabilidad patrimonial así como la identidad de los socios, administradores, etc. si los hay (si el deudor es una persona casada, deberá exponer los detalles sobre el matrimonio y las capitulaciones patrimoniales); ii) un inventario de bienes y derechos que integren su patrimonio; iii) una relación de acreedores y iv) la plantilla de trabajadores, si los hubiera.
    • Complementariamente, el artículo 8 regula más documentación que deberá aportar el deudor en el caso de que esté obligado a llevar la contabilidad. Son i) cuentas anuales; ii) memoria de cambios significativos del patrimonio y iii) memoria de operaciones realizadas con posterioridad a las últimas cuentas anuales.
    • Finalmente, el artículo 9 establece que, si no se aporta algún documento de los anteriores, se deberá justificar la causa.
  • La sección tercera -y última- (arts. 10 a 12) estipula que en el mismo día (o, como máximo, el siguiente) el Juez deberá examinar la solicitud y, si considera que cumple con los requisitos de competencia y de documentación, deberá declarar el concurso. Si la solicitud tiene algún defecto, el Juez dará plazo de 5 días al deudor para que la subsane. Si no se subsana se inadmitirá la solicitud de concurso.
  • Concurso de acreedores necesario:

Será calificado como “necesario” aquel concurso que no se inicie tras la solicitud del propio concursado, sino que se iniciará tras la solicitud de uno de los acreedores o de los socios (si es una sociedad la que pretende ser concursada).

Queda regulado en el Capítulo IV de la Ley Concursal. De la misma manera, encontramos varias secciones:

  • La sección primera (art. 13) regula como debe ser la solicitud de los acreedores u otros legitimados, estableciendo que:
    • Si lo solicita algún acreedor, deberá expresar el origen, la naturaleza, el importe, las fechas de adquisición y vencimiento y la situación actual del crédito”, es decir, sus características, junto con un soporte documental acreditativo de la existencia del mismo.
    • Si lo solicita otro legitimado, deberá acreditar su legitimación para solicitarlo (o solicitar prueba para acreditarla).
  • La sección segunda (arts. 14 a 19) regulan como se provisionará la solicitud del acreedor y de los otros legitimados, que será muy similar a la provisión que se da a la solicitud del propio deudor, distinguiendo:
    • Si la solicitud tiene como fundamento una sentencia o una declaración administrativa que acredite la insolvencia, el juez declarará el concurso el primer día hábil siguiente a la presentación de la solicitud.
    • Si la solicitud se fundamente en algún otro hecho externo que acredite la insolvencia, el Juez emplazará al deudor para que comparezca en cinco días y pueda oponerse.

Es importante destacar también el contenido del artículo 18, que establece que se podrán adoptar medidas cautelares para asegurar la integridad del patrimonio del deudor”, es decir, tendentes a evitar que se deteriore aun más el patrimonio del concursado.

  • La sección tercera (arts. 20 a 23) establece la posibilidad que tiene el deudor de oponerse a la solicitud de concurso instada por un acreedor u otro legitimado, pudiendo fundarse en:
    • Falta de legitimación del solicitante.
    • Inexistencia de hecho externo acreditativo de insolvencia.
    • Inexistencia del estado de insolvencia.

En conclusión, el concurso de acreedores será voluntario si es el propio deudor quién lo solicita, en cuyo caso deberá aportar la documentación que la ley establece. Si lo hace, el Juez deberá provisionar la solicitud y declarar el concurso lo más rápido posible. Si hay algún error, deberá subsanarlo o la solicitud será inadmitida. Por otro lado, será necesario si es un acreedor o un socio quien lo solicita, debiendo acreditar la insolvencia que se pretende demostrar. Si se funda en una sentencia o resolución administrativa, se declarará el concurso; si se funda en otro hecho externo, se dará traslado al deudor para que pueda oponerse.

Si cree que se encuentra en una situación de concurso y/o desea asesoramiento, no dude en contactar con nosotros, estaremos encantados de atenderle y ayudarle.

El presente artículo informativo se publicita a efectos meramente orientativos, no constituyendo en ningún caso asesoramiento legal directamente aplicable y vinculante. Si desea asesoramiento sobre su caso concreto, no dude en contactar con nosotros: administracion@ramisabogados.com

 

Luis García Rozalén, Asistente Equipo Jurídico.
Correo: garcia@ramisabogados.com

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