¿Es posible declarar nula una sociedad mercantil?

¿Es posible declarar nula una sociedad mercantil?

Desde Ramis Abogados nos preocupamos de que nuestros clientes tengan en cuenta todo el abanico de obligaciones que ataña constituir e inscribir una sociedad mercantil. En ocasiones, el incumplimiento de determinadas obligaciones, pueden acarrear que se declare la nulidad de la sociedad.

La nulidad, en el ámbito del Derecho, hace referencia a aquella declaración que provoca que un determinado acto deje de desplegar los efectos que a él son inherentes y, por norma general, se entenderá que esos efectos nunca se han producido.

En el ámbito del derecho de sociedades, por lo que se refiere a la nulidad de las mismas, existe un elenco tasado de causas por las cuales es posible ejercitar una acción solicitándola.

Dichas causas las encontramos en el artículo 56 de la Ley de Sociedades de Capital, el cual establece un numerus clausus, es decir, que no se podrá ejercer una acción de nulidad por alguna causa que no esté tasada en el precitado artículo (así lo expresa el art. 56.2 LSC).

Teniendo claro lo anterior, pasemos a ver cuáles son esas causas de nulidad.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que las siguientes causas solo se podrán ejercitar una vez inscrita la sociedad, no antes. Así lo dispone el primer inciso del art. 56 LSC.

Así, las causas son:

  1. Cuando no haya concurrido la voluntad efectiva de el socio fundador (para las sociedades unipersonales) o de al menos dos socios fundadores (cuando haya una pluralidad de socios).

Con esta causa se pretende evitar la utilización de testaferros, es decir, se intenta evitar que se constituyan sociedades formadas por socios que realmente no tienen una verdadera voluntad de constituirla. La voluntad del socio o de los socios no puede ser simulada ni aparente, sino que debe ser real, y debe tener como objetivo constituir fielmente la sociedad.

  1. Por la incapacidad de todos los socios fundadores

Se dará cuando los socios carezcan de capacidad legal suficiente para poder constituirla.

  1. Por no expresarse en la escritura de constitución las aportaciones de los socios.
  2. Por no expresarse en los estatutos la denominación de la sociedad, el objeto social (o ser éste ilícito o contrario al orden público) o la cifra de capital social.
  3. En las SL, por no haberse desembolsado íntegramente el capital social y, en las SA, por no haberse realizado el desembolso mínimo exigido por ley.

De acuerdo con lo establecido en el art. 57.3 LSC, cuando se de esta causa en las SL, los socios estarán obligados a desembolsar la cantidad pendiente. Sin embargo, en las SA solo deberán desembolsar la cantidad pendiente cuando la cantidad desembolsada sea insuficiente para hacer frente a las obligaciones contraídas con terceros.

Teniendo ya claro cuáles son estas causas y que no se podrá ejercitar una acción de nulidad por alguna causa ajena a las anteriores, pasemos a ver qué efectos tendrá la declaración de nulidad, es decir, qué pasará cuando la acción de nulidad ejercitada sea estimada. Los efectos quedan regulados en el art. 57 LSC.

En primer lugar, se abrirá el periodo de liquidación, el cuál se seguirá por el procedimiento establecido para los casos de disolución de sociedad, es decir, en este caso no se retrotrae la situación como la sociedad no hubiera existido en ningún momento, sino qué, tras la nulidad, se inicia el periodo de liquidación, que deberá seguir los trámites establecidos en los arts. 371 y ss. LSC.

En segundo término, en estrecha relación con lo anteriormente enunciado, el art. 57.2 LSC establece que la declaración de nulidad no afectará a las obligaciones de los socios frente a los terceros y viceversa, sino que se someterán también al régimen de liquidación. De nuevo, observamos que en ningún caso se entiende que la sociedad no ha existido, sino que, al contrario, las obligaciones contraídas para con estas serán válidas y se someterán al régimen de liquidación.

En conclusión, como hemos podido observar, declarar la nulidad de una sociedad es algo complejo, debido a las limitadas causas que existen para poder hacerlo. Es de vital importancia que los empresarios tengan en cuenta las circunstancias antes mencionadas, puesto que su no cumplimiento puede acarrear consecuencias fatales. Sin embargo, como también hemos expuesto, la sociedad no desaparecerá sin dejar rastro, sino que se abrirá el periodo de liquidación y, las obligaciones contraídas serán válidas.

Si ha constituido o desea constituir una sociedad y tiene dudas sobre si ha cumplido o no estas causas, o si se encuentra envuelto en un proceso de nulidad, no dude en contactar con nosotros, estaremos encantados de atenderle.

 

Luis García Rozalén, Asistente Equipo Jurídico.
correo: garcia@ramisabogados.com

El presente artículo informativo se publicita a efectos meramente orientativos, no constituyendo en ningún caso asesoramiento legal directamente aplicable y vinculante. Si desea asesoramiento sobre su caso concreto, no dude en contactar con nosotros: administracion@ramisabogados.com