Conoce al Administrador Social

¿Cuál es la finalidad de este artículo?

La finalidad de este artículo es acercar a todas aquellas personas que no tienen formación específica en Derecho la figura del Administrador Social, también conocido como Administrador de Empresas. En Ramis Abogados tratamos de explicar conceptos y figuras jurídicas de forma cercana e informativa.

¿Qué analizaremos en adelante?

Para ello, se analizarán los aspectos más esenciales de esta figura, que no son otros que: la forma de administración, los deberes de los administradores y la responsabilidad en la que pueden incurrir.

  1. Forma de administración:

¿Qué es un Administrador de Empresas?

El Administrador de Empresas, de acuerdo con La Ley de Sociedades de Capital, es una figura que debe estar presente en todas las sociedades mercantiles. Se trata de una persona física o jurídica (si se opta por esta segunda opción, se deberá designar una persona física a través de la cual actúe) encargada de administrar y representar la sociedad, pudiendo nombrarse un administrador de entre los socios de la entidad o una persona externa de la misma.

¿Qué tipos de Administradores hay?

Las Sociedades de Capital pueden optar por un Administrador único (en el caso de que deseen que sea una sola persona la que se haga cargo de la administración) o por una pluralidad de administradores. Si se opta por esta segunda opción, su régimen de actuación se puede articular de forma solidaria o conjunta.

La forma solidaria se resume en que cada uno de los Administradores podrá realizar actos plenamente válidos sin la necesidad de la aprobación del resto, sin embargo, en la forma mancomunada -o conjunta- los actos realizados individualmente por los administradores sin la aprobación del resto no serán válidos, debiendo actuar siempre conjuntamente.

  1. Deberes de los administradores:

Es el Título VI de la Ley de Sociedades de Capital el que se encarga de regular y establecer los preceptos que deben inspirar las funciones que desempeñan los Administradores, siendo el capítulo V de ese mismo título el que regula el régimen de responsabilidad de los administradores.

El Administrador de la sociedad, en el ejercicio de sus funciones, debe cumplir varios deberes regulados en los artículos 225 a 229 LSC. Estos pueden resumirse en:

  • Deber de diligencia en el ejercicio de su cargo y sus funciones, debiendo actuar siempre con arreglo a la buena fe y cumpliendo los deberes impuestos por las leyes y los estatutos sociales.
  • Protección de la discrecionalidad empresarial, actuando igualmente de buena fe y evitando la intermediación de intereses personales en la toma de decisiones.
  • Deber de lealtad, debiendo actuar siempre a favor del interés social. En el caso de que se incumpla este deber, no solo se deberá indemnizar a la sociedad por el daño causado, sino que se deberá devolver a la sociedad el enriquecimiento injusto obtenido. Hay que tener en cuenta que, en virtud del artículo 230.1 LSC, no serán válidas las cláusulas estatutarias o de otra índole que limiten o contradigan el deber de lealtad.
  • Deber de evitar situaciones de conflicto de interés, refiriéndose este deber tanto a los intereses efectivos como a los posibles o potenciales.
  1. Responsabilidad de los administradores:

Por lo que a su responsabilidad se refiere, en el caso de que los Administradores realicen actos u omisiones -no actuar de forma deliberada- contrarios a la ley (o a los estatutos de la sociedad) y éstos causen daños, responderán frente a la sociedad en su conjunto, los socios y los acreedores. Además, también responderán por los actos realizados incumpliendo los deberes de su cargo, siempre y cuando los realicen dolosamente o interviniendo culpa.

Es importante destacar que, aunque haya sido la Junta General de la sociedad la que haya adoptado, autorizado o ratificado el acto lesivo, la responsabilidad se mantiene y el Administrador no resultará exonerado.

ATENCIÓN:

En el caso de que la forma elegida para administrar la sociedad contenga más de un administrador y nos encontremos ante un órgano de administración, la responsabilidad se extiende a todos los miembros del órgano que hubieran participado en la adopción del acto lesivo, con la excepción de los que puedan probar que no han participado en el acto a causa de su desconocimiento sobre el mismo o que, aun conociendo la existencia del acto, hayan realizado actuaciones encaminadas a evitar el daño o se hayan opuesto al mismo.

Para que la responsabilidad de los administradores sea efectiva, la sociedad deberá ejercer la denominada acción social de responsabilidad, que requerirá un previo acuerdo de la Junta General por mayoría ordinaria (no siendo necesario que este punto conste en el Orden del día). La mayoría requerida para aprobar el ejercicio de esta acción no puede ser modificado por los estatutos.

– El artículo 239 LSC prevé la denominada “legitimación de la minoría” estableciendo que, los socios (individualmente considerados o agrupados) que posean una participación en la sociedad suficiente como para poder solicitar la convocatoria de la Junta General, podrán disponer la acción de responsabilidad en el caso de que los Administradores no convocasen la Junta General solicitada, cuando la Sociedad no la ejerciera en el plazo de un mes o cuando el acuerdo alcanzado por la sociedad hubiera sido contrario a la exigencia de responsabilidad.

De esta forma se permite a los socios que gocen de una menor participación en la sociedad poder ejercitar acciones relativas a la exigencia de responsabilidad de los Administradores.

No solo los socios podrán ejercitar la acción social de responsabilidad, sino que, en el caso de que se den los requisitos para ejercitarla y los socios no lo hagan los acreedores podrán ejercerla, siempre y cuando el patrimonio de la sociedad deudora sea insuficiente para satisfacer sus créditos.

Finalmente, cabe destacar el plazo de prescripción (a partir del cual ya no se podrán ejercitar) que tienen las acciones de responsabilidad contra los administradores, que es de 4 años a contar del día en que esta hubiera podido ejercitarse, en virtud del artículo 241 bis LSC.

En Ramis Abogados nos esforzamos en acercar conceptos y figuras jurídicas al público en general. Si lo desea puede consultar otros artículos como: preguntas y respuestas sobre el administrador concursal.

Luis García Rozalén, Asistente Equipo Jurídico.
correo: garcia@ramisabogados.com

El presente artículo informativo se publicita a efectos meramente orientativos, no constituyendo en ningún caso asesoramiento legal directamente aplicable y vinculante. Si desea asesoramiento sobre su caso concreto, no dude en contactar con nosotros: administracion@ramisabogados.com